Escarbando en el origen de las cosas, los árabes siempre aparecen. Ellos fueron los responsables de introducir la caña de azúcar en las costas del sur de España (Málaga y Granada). Se cuenta que en Egipto, Persia, China y  la antigua Grecia, fermentaron un vino de azúcar que embriagaba los sentidos. La historia ubica los primeros cultivos en Asia, desde donde se trasladó a Egipto. Los pioneros en la obtención del jugo de caña con el fin de obtener la miel, fueron los pueblos de la antigua India, que concedieron la fórmula del antiguo “Arak” al Rey Persa, Alejandro Magno. Ya en Medio Oriente, llego a España y luego de extensas batallas, entre moros y cristianos, la caña de azúcar llego a las Antillas durante el Segundo viaje de Cristóbal Colón a las Américas. Desde 1493, la caña comenzó a mezclarse con hierbas y arbustos, y a la vista de nativos y colonizadores comenzó a poblar su nuevo hogar.  Es aquí, en el caribe, donde la planta encontró su lugar en el mundo y decidió quedarse. Este paraíso tropical, de playas exóticas  y arenas blancas, no logro esconder por mucho tiempo a los frecuentes visitantes del Nuevo Continente el gran tesoro que la caña tenía para ofrecerles.


El azúcar no era un cultivo al que los españoles se hayan dedicado exclusivamente en  principio, más bien el interés por la caña y sus subproductos llego con el pasar de los años.

Aun antes de la llegada de Colón, existen investigaciones arqueológicas, que demuestran el consumo de bebidas fermentadas, como la “Chicha” (elaborada a base de maíz) y el “Masato” (elaborado de la Yuca) en América. No es de extrañar que pronto los nativos se interesaran por el delicioso jugo de caña y experimenten con ella. Claro está, que hasta aquí no se conocía el proceso de destilación, que no tardó en llegar, a mano de los Colonizadores y arrojo en los primeros resultados un destilado cuya falta de delicadeza, aroma y aspereza, no pareció importarle demasiado a los esclavos que siempre lo bebieron con abundancia (era fácil de conseguir y además muy barato). Se cree que su producción, muy artesanal comenzara en la primera mitad del Siglo XVI, cuando los colonos tomaron la iniciativa de llevar su experiencia con el Brandy a la producción de un destilado de caña de azúcar.

Navegantes, piratas y bucaneros, bebedores de corazón y amantes del trago fuerte, encendieron sus corazones y afilaron sus espadas acompañados de la esta bebida. Permitía a quienes los bebían dormir sobre el suelo o descansar en el fondo del mar. Se la conocía como “Rumbillion” palabra inglésa sinónimo de el escandalo o riña que se suscitaba en los barcos ante su excesivo consumo. Rum y su español Ron, se considera un sintético de Rummage, Rummer, Rumney o bien de “Saccharum officinarum” (nombre científico de la caña. Los ingleses lo llamaron como el diablo (“Kill Devil”) y los franceses “Guildive”.  Estos aventureros y filibustero, crearon un hábito de consumo, que unido al oro, la plata, el contrabando de mujeres, esclavos y otras riquezas, ligo al ron directamente al comercio. La escases de vino por esas épocas,  fue un factor determinante, claro está, pero el Ron no tardo en convertirse en moneda corriente y elemento de trueque, por ese entonces. (Ron por Esclavos, Esclavos por Mieles, Mieles por Ron).



Sir Francis Drake y Henry Morgan, son dos de los hombres más importantes que surcaron las aguas del caribe y estuvieron directamente ligados al ron. El Parlamentario Ingles Francis Draque, es a quien se le atribuye la autoría del o “Draque”, combinado que incluía la hierbabuena macerada y que se empleaba para distintas dolencias, principalmente estomacales, base del “Mojito Criollo” Cubano, antecedente del comienzo de la coctelería de Cuba, por ejemplo.

Por su parte se dice, que para evitar el aburrimiento, se les daba a los piratas ingleses pequeñas raciones de “Tafia” (nombre de origen Haitiano que se le daba al destilado, en sus orígenes), antepasado inmediato del Ron. Tan grande fue la influencia de esta tradición, que desde 1731 y por ley hasta el año 1970, los marinos británicos siguieron recibiendo sus medidas de ron diariamente. Este hecho está emparentado directamente al almirante Edgard Vernon, también conocido como Old Grog, padre de una de las combinaciones del ron más fundamentales, “el Grog” (Ron, limón, agua y azúcar).

El consumo premeditado, hizo que esta bebida se convierta además en un complemento indispensable, para soldados, navegantes y piratas, lo que obligo que hacia finales del siglo XVII la producción crezca y evolucione. Aunque ya existían pequeñas haciendas productoras de Ron en varios países del Caribe, la Revolución Industrial, la llegada del ferrocarril y los adelantos técnicos , permitieron hacer más eficiente el transporte de la materia prima, el funcionamiento mejorado de las maquinas (prensas y alambiques) y la llegada del producto final a los distintos puertos.  Desde fines de 1700 y principios de 1900, comienzan a surgir muchas empresas roneras que inclusive hoy siguen en pie y que desde entonces se esfuerzan por mejorar la calidad de sus rones cada día.

Durante la mayor parte del siglo XIX España e Inglaterra, eran los principales importadores de Ron del mundo. El negocio para ellos era claramente la reimportación hacia sus colonias u otros países del mundo. Pero la historia del Ron como producto esencial en la coctelería internacional, da sus pasos más importantes con la Ley Seca americana de los años 20.


Ante las consecuencias devastadoras del consumo de aguardientes “caseros” producidos en USA durante la Ley Seca y ante la gran demanda “ilegal” de bebidas alcohólicas,  el surgimiento del movimiento Gangster, provoco el nacimiento de la “Ruta del Ron” (Cuba, Jamaica, Nueva Orleans) lo cual fue el factor determinante para que el Ron se imponga como protagonista en el mundo de los combinados. Los Cantineros Americanos exiliados a Cuba descubrieron un mundo de nuevas combinaciones a partir de este maravilloso destilado. La cercanía de Cuba con Estados Unidos, facilito la llegada del Ron, ante la gran demanda de bebidas alcohólicas, de los sedientos consumidores americanos en los establecimientos clandestinos. Cada vez más los USA se familiarizo con el destilado, y se acostumbró a beber las magníficas combinaciones tales como el Mojito, el Cuba Libre y el Daiquiri.



Terminada la Ley seca, el auge del Ron seguía en aumento, esta vez en mano de grandes Restauradores como Ernest Beaumont Gantt (Don The Beachcomber) y Victor Vergeron (Trader´s Vic) quienes supieron usar un producto, económico y accesible (por ese entonces) convirtiéndolo en protagonista de sus combinados y dando lugar al nacimiento de la Coctelería TIKI (Polynesian Pop Culture) que se mantendría en voga hacia fines de los 60´s. Por ese entonces el Vodka piso muy fuerte suelo americano destronando al histórico Rey de los combinados, el Gin y dejando muy atrás al Ron.


Sin embargo, las empresas roneras siguieron apostando a la calidad, y haciendo rones cada vez mejores. Tras años de reinado en las barras, el destilado “neutro” cada vez pierde más adeptos, y aunque muchos dicen que el Gin reclama su trono, el Ron del Caribe tiene cada vez más seguidores y fieles creyentes de que en un futuro no muy lejano, será indiscutiblemente el nuevo Rey de las espirituosas.

2 comentarios

  1. Hola BAB,

    Interesante articulo.

    Cabe destacar tambien que el Ron jugo un papel muy importante en el inicio de la revolucion en la America Colonial(USA) alrededor del 1700.
    Estados Unidos produce Ron desde alrededor del 1600.
    Como nota curiosa hay que destacar que George Washington ordeno un Barril de Ron de Barbados para el dia de su toma de posesion en 1789.

    Obviando la afeccion del Britanico por la Cerveza y Ron en la epoca (cosa que no ha cambiado mucho), las raciones de Ron fueron buena excusa para agregar jugo de limon y hacerla mas palatable,ademas de azucar cuando habia, pero lo mas importante es que al agregar jugo de limon prevenia ESCORBUTO una avitaminosis debida a la carencia de vitamina C, por falta de consumo de frutas,hierbas, hortalizas frescas, caso comun en los marinos de la epoca. Inicio del Grog o tomar con proposito, o ambas dos inclusive...

    Saludos ;-{ -]

    ResponderEliminar
  2. Carlos, simplemente excelente comentario. Nos encanta recibir este tipo información complementaria que hace mucho más rica la comunicación de este hermoso arte. Elevando el Bar, uno a la vez, gracias por escribirnos y por tus sabias palabras.
    Saludos.
    Arte Bar

    ResponderEliminar

Creador Por: ARTE BAR ESCUELA DE COCTELERÍA & AFINES. Con la tecnología de Blogger.